Cheesecake de Chocolate Blanco

Cómo hacer Cheesecake de Chocolate Blanco

()¡Muy buenas! Siempre he querido tener en el blog una cheesecake de chocolate blanco así, con un sabor suave y tan cremosa que parece que estás comiendo algodón de azúcar. Además de su cremosidad, esta tarta de queso también destaca por su sencillez y por su vistosidad.

Para presentar la tarta de una forma diferente, he querido hacer la base de galletas de un diámetro mayor que el diámetro del relleno. De esta forma, es como si el relleno de queso y chocolate blanco estuviera sobre una galleta gigante. Pero si no tienes dos moldes o dos aros de distinto diámetro, puedes hacer la tarta de la forma tradicional.

Para esta receta, he utilizado unas galletas que tienen un toque de canela. Me encanta el sabor que le da a las tartas frías. Si no las encontráis, siempre podéis usar cualquier otro tipo de galletas y añadirles media cucharadita de canela en polvo.

 

Cheesecake de Chocolate Blanco

Siempre he querido tener en el blog una cheesecake de chocolate blanco así, con un sabor suave y tan cremosa que parece que estás comiendo algodón de azúcar. Además de su cremosidad, esta tarta de queso también destaca por su sencillez y por su vistosidad.

Plato: Postre
Preparación: 30 minutos
Tiempo de reposo 8 horas
Tiempo total: 30 minutos
Raciones: 8 personas
Autor: Fuensanta Peñalver

INGREDIENTES

Para la base:

  • 250 g de galletas Napolitanas
  • 125 g de mantequilla sin sal

Para el relleno:

  • 200 g de chocolate blanco troceado
  • 500 g de queso crema a temperatura ambiente
  • 80 g de azúcar glas o en polvo
  • 300 g de nata para montar o crema para batir bien fría
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Para la decoración:

  • Frutos rojos variados: moras, frambuesas, fresas, grosellas…
  • Unas hojitas de menta fresca
  • Alguna galleta pequeña o trocito de chocolate
  • Un poquito de azúcar glas

ELABORACIÓN

Base:

  1. Empezamos triturando las galletas en un procesador de alimentos hasta que queden como arena de playa y las pasamos a un bol.

  2. Seguidamente, fundimos la mantequilla en el microondas, en la opción de descongelar, y la vertemos sobre las galletas molidas.

  3. Después, vertemos la mantequilla fundida sobre las galletas molidas y mezclamos hasta obtener una masa compacta. 

  4. A continuación, colocamos el aro sobre la fuente y vertemos la mezcla.

  5. Repartimos uniformemente y presionamos la masa para que quede compacta y luego no se rompa.

  6. Terminamos comprobando que la base de galletas está centrada a la fuente. Alisamos la superficie, tapamos con papel film y llevamos a la nevera. 

Relleno:

  1. Primero, fundimos el chocolate blanco en el microondas, en la opción de descongelar, o al baño María.

  2. Una vez fundido, removemos bien para que no quede ningún trocito y dejamos enfriar a temperatura ambiente.

  3. Después, en un bol grande, ponemos la mitad del azúcar glas y la nata, que debe estar bien fría para que monte bien.

  4. Con la batidora de varillas, empezamos a montar la nata. Primero a velocidad baja, para que no salpique. Después, cuando empiecen a salir burbujas, subimos la velocidad al máximo y seguimos batiendo hasta que la nata forme picos suaves. No tiene que quedar demasiado firme. Una vez lista, la reservamos.

  5. Por otro lado, en otro bol grande, ponemos el queso crema y el resto del azúcar.

  6. Ahora, con una espátula, trabajamos la mezcla hasta que los dos ingredientes se unan y esté cremosa.

  7. En ese momento, vertemos el chocolate fundido, que ya debe estar a temperatura ambiente y lo integramos.

  8. También añadimos el zumo de limón, la vainilla y mezclamos.

  9. Para terminar el relleno, incorporamos la nata a la mezcla de queso, en tres tandas y con movimientos suaves y envolventes.

  10. Una vez listo el relleno, sacamos la base de galletas de la nevera (ya se habrá endurecido). 

  11. Colocamos el molde o el aro de 20 cm de diámetro sobre la base. Lo centramos y colocamos el acetato. El acetato hará que retirar el molde sea mucho más fácil.

  12. A continuación, vertemos el relleno, lo acomodamos para que no queden huecos y alisamos la superficie con una espátula.

  13. Tapamos la tarta con papel film y la dejamos reposar toda la noche o, como mínimo, unas 8 horas en la nevera.

Decoración:

  1. Primero sacamos la tarta de la nevera y retiramos los moldes.

  2. Después retocamos los bordes con una espátula para alisarlos un poquito y tapar algún hueco que se haya podido quedar.

  3. Decoramos alternando frutos rojos por el borde de la tarta (yo he cortado las fresas por la mitad). También, colocamos unas cuantas hojas de menta fresca y unas bolitas de chocolate blanco.

  4. Para terminar esta cheesecake de chocolate blanco, espolvoreamos un poquito de azúcar glas sobre la fruta. Y, ¡lista! 

NOTAS

  • La tarta debe conservarse en la nevera hasta el momento de servir.
  • Podemos sacarla 5 minutos antes de comer, para que no esté tan fría. 
  • Aguanta 3 días en la nevera. También se puede congelar hasta 3 meses. 
  • Para conseguir un color blanco perfecto, os recomiendo utilizar una esencia o aroma de vainilla que no tenga un color demasiado oscuro.
  • Otra forma de decorarla sería utilizando una mermelada casera o un coulis de frutos rojos.

UTENSILIOS: 

Espero que esta receta de cheesecake de chocolate blanco os sirva de ayuda y que os animéis a prepararla. Como siempre, podéis compartir vuestras fotos en las redes sociales y etiquetarme para que yo pueda verlas. Os espero en FacebookTwitterInstagram y Google+.

También podéis echarle un vistazo a estas dos recetas: Cómo hacer Mousse de Chocolate Blanco y Pan de Calatrava.

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Cheesecake de Chocolate Blanco

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