Imagina comerte las nubes. Eso es lo que pasa cuando le das un bocado a este bizcocho de leche caliente. Queda tan esponjoso que, con un sólo mordisco, pensarás que te estás comiendo el cielo.
Imagina comerte las nubes. Eso es lo que pasa cuando le das un bocado a este bizcocho de leche caliente. Queda tan esponjoso que, con un sólo mordisco, pensarás que te estás comiendo el cielo.