Conocer los diferentes tipos de levadura y saber cuál elegir es fundamental para que tus masas salgan perfectas. Seguro que alguna vez te ha surgido la duda frente a una receta: ¿puedo usar levadura en polvo de sobre para hacer pan? ¿Por qué en unos bizcochos se usa bicarbonato y en otros polvos de hornear? Confundir un impulsor químico con una levadura biológica es uno de los errores más comunes en la cocina y la causa principal de que una masa no suba o quede con un sabor extraño.
A pesar de que a todo lo llamamos «levadura» en el día a día, funcionan de forma completamente diferente. En esta guía te explico cómo actúa cada una, las equivalencias entre los distintos tipos de levadura y cuál debes utilizar según lo que vayas a preparar.


Principales tipos de levadura: biológica vs. impulsor químico
Para no complicarte con química, la regla básica para distinguirlas es muy sencilla:
- Levadura biológica (fresca o seca de panadería): Está formada por organismos vivos (levaduras). Necesita comida (azúcares), humedad, tiempo y calorcito para fermentar. Produce gas de forma lenta y crea la estructura elástica del pan. Solo se usa para masas panificables y bollería.
- Impulsor químico o polvo de hornear (tipo Royal): No contiene organismos vivos; es una mezcla de bicarbonato y un ácido. Reacciona al instante con el calor y los líquidos del horno liberando burbujas de gas. Solo se usa para bizcochos, magdalenas, galletas y tortitas.
Regla de oro: Si la masa necesita reposar y levar antes de entrar al horno (como el pan o la pizza), necesitas levadura de panadería. Si la masa va directa al horno tras mezclarla (como un bizcocho), necesitas impulsor químico.
Tipos de levadura de panadería y sus equivalencias
La levadura biológica es la que hace crecer los panes, las focaccias, las pizzas y la bollería como los suizos o el roscón de Reyes. La encontrarás en dos formatos principales en el supermercado:
1. Levadura fresca (o prensada)
Se vende en la zona de refrigerados en pequeños dados amarillentos o beige. Tiene una textura húmeda y desmenuzable.
- Cómo se usa: Se desmenuza directamente sobre la harina o se disuelve en un poco de agua o leche templada (¡ojo, templada, nunca caliente!).
- Caducidad: Dura pocas semanas en la nevera. Si cambia a un color oscuro o se vuelve pegajosa, se ha estropeado.
2. Levadura seca de panadería (en grano o liofilizada)
Viene en sobres con pequeñísimos granulos secos. No la confundas con la «levadura Royal» de repostería.
- Cómo se usa: Se añade directamente a la harina seca junto con el resto de ingredientes. No necesita disolverse previamente a no ser que la receta lo indique.
- Caducidad: Dura meses en la despensa sin perder fuerza.
Tabla de equivalencias entre levadura fresca y seca
Si una receta te pide levadura fresca y solo tienes seca (o viceversa), aplica la regla del 3 a 1 (3 gramos de levadura fresca equivalen a 1 gramo de levadura seca):
| Levadura Fresca (Prensada) | Levadura Seca de Panadería | Para qué cantidad de harina |
|---|---|---|
| 15 g | 5 g (aprox. 1 cucharadita) | 500 g de harina |
| 25 g | 8.5 g | 750 g – 1 kg de harina |
| 9 g | 3 g | 300 g de harina |


Impulsores químicos para repostería: polvo de hornear, bicarbonato y gasificantes
En repostería no buscamos fermentar, sino generar burbujas de gas rápidamente al hornear para que la masa quede esponjosa y ligera.
1. Polvo de hornear o levadura química (tipo Royal)
Es la clásica de sobre blanco. Es una combinación ya equilibrada de un ácido y bicarbonato sódico. Reacciona primero al contacto con los líquidos de la masa y, sobre todo, con el calor dentro del horno. Uso: Bizcochos, magdalenas, galletas, muffins y scones.
2. Bicarbonato de sodio
Es un ingrediente alcalino puro. Para activar esas burbujas y hacer subir la masa, necesita obligatoriamente un ingrediente ácido en la receta (como yogur, zumo de limón, vinagre, buttermilk, cacao puro o miel).
- Ventaja: Aporta un tostado bonito a las galletas y ayuda a que se expandan bien.
- Precaución: Si pones demasiado o no hay suficiente ácido para neutralizarlo, dejará un sabor metálico o amargo en el bizcocho.
3. Gasificantes o litines (sobres dobles)
Muy típicos en la repostería tradicional española (para hacer rosquillos, magdalenas o gaseosas). Vienen en dos sobres separados (uno con bicarbonato y otro con ácido málico/tartárico). Se añaden ambos a la masa a la vez. Aportan una esponjosidad increíble y una miga muy fina a las magdalenas de pueblo.
¿Qué tipo de levadura elegir según la receta que vayas a hacer?
| Receta / Preparación | Qué tipo de levadura o impulsor usar | ¿Por qué? |
|---|---|---|
| Pan casero, focaccia, pizza | Levadura de panadería (fresca o seca) | Necesita fermentar el gluten lentamente para crear estructura y alveolos. |
| Bizcocho tradicional, tartas | Polvo de hornear / Impulsor químico | La masa es líquida/densa y sube por impulso térmico directo en el horno. |
| Magdalenas de pueblo / Rosquillos | Gasificantes en sobre doble o Polvo de hornear | Aporta ese copete alto característico y miga abierta. |
| Red Velvet o bizcochos con yogur/cacao | Bicarbonato sódico (o mezcla con polvo de hornear) | Reacciona con el ácido del yogur/cacao dando un color intenso y miga muy tierna. |
| Galletas crujientes (Cookies) | Bicarbonato sódico | Favorece la expansión en la bandeja y deja bordes crujientes. |
Errores habituales al usar levadura y cómo evitarlos
- Quemar la levadura de panadería con agua muy caliente: Las levaduras mueren a partir de los 45 °C – 50 °C. Si disuelves la levadura fresca en agua o leche demasiado caliente, la masa jamás subirá. El líquido debe estar tibio al tacto (a unos 30 °C – 35 °C).
- Poner la sal directamente sobre la levadura fresca: La sal en contacto directo deshidrata y mata a las levaduras. Mezcla primero la sal con la harina antes de añadir la levadura disuelta.
- Usar impulsor caducado: Si el polvo de hornear lleva meses abierto en la despensa, pierde fuerza. Truco para probar si funciona: echa una cucharadita de polvo de hornear en un vaso con agua tibia; si burbujea con fuerza inmediatamente, sigue en buen estado.
- Pasarse con la cantidad: Poner más levadura de la cuenta no hará que el bizcocho suba más. Al contrario: crecerá muy rápido en el horno, la estructura colapsará y el bizcocho se hundirá por el centro. Si te ha ocurrido alguna vez, revisa nuestra guía sobre por qué se hunde el bizcocho al hornear.

Preguntas frecuentes sobre los tipos de levadura
No, nunca. El polvo de hornear tipo Royal no tiene la capacidad de fermentar el gluten de una masa de pan o pizza. Si lo usas en pan, obtendrás una masa plomiza y dura. Tampoco puedes usar levadura fresca para hacer un bizcocho.
Es un fermento natural compuesto únicamente por harina y agua, donde conviven levaduras silvestres y bacterias lácticas de forma natural. Funciona como la levadura de panadería, pero aporta un sabor más complejo, una mejor conservación y favorece la digestión del pan. Puedes conocer más detalles sobre su elaboración y origen en el artículo sobre la masa madre en Wikipedia.
Sí, la levadura fresca se puede congelar en pequeñas porciones o desmenuzada dentro de una bolsa con cierre zip o un recipiente hermético, y se conserva en buen estado entre 2 y 3 meses.
Para usarla, si está bien desmenuzada puedes añadirla directamente del congelador disolviéndola en el líquido tibio de la receta. Si se trata de un taco grande, es preferible descongelarlo la noche anterior en la nevera.
Para conseguir el mejor resultado en tus masas, recuerda que elegir la levadura adecuada es solo la mitad del trabajo: la harina que uses también es fundamental. Si quieres dominar tus masas por completo, echa un vistazo a mi guía sobre los distintos tipos de harina y cómo elegirlos.
¿Tienes alguna duda sobre qué levadura usar en alguna receta que tengas a medias? ¡Déjamela abajo en los comentarios y te respondo rápido para ayudarte!






Eres la mejor, das recetas completas y bien explicadas,,no juegas con nuestros anhelos de cocinar,no nos haces perder los ingredientes,por recetas mal enunciadas.
He aprendido mucho contigo,,GRACIAS
¡Muchísimas gracias por tus palabras! Me llena el corazón saber que las recetas te han funcionado tan bien. Para mí lo más importante es que disfrutes el proceso sin frustraciones y con la confianza de que todo va a salir delicioso. Mi objetivo con este blog siempre ha sido y será dejar por aquí lo que voy aprendiendo por si os sirve… ¡A seguir cocinando y disfrutando! Un abrazo enorme.